El concepto de Responsabilidad Corporativa se ha integrado en los planes estratégicos de las empresas; en muchas compañías se ha convertido en un modelo de gestión y en otras una mera “declaración de intenciones”.

En este contexto, hay una tendencia a independizar la gestión de la responsabilidad corporativa del ámbito de la reputación corporativa, como si fueran activos intangibles separados, sin influencia mutua. Sin embargo, la gestión corporativa que aporta mayor valor es la que integra ambas áreas para coordinar y promover todos los activos de una compañía. Y ello, tanto en grandes organizaciones como en la PYME.

Las PYMES, por su escala y tamaño, suelen establecer de forma espontánea estos compromisos. Al estar mucho más ligadas al entorno cercano en el que actúan, las relaciones que establecen con sus trabajadores, proveedores, clientes, o consumidores son mucho más directas que en el caso de las grandes empresas. Esto hace que, en general, sean muy conscientes de los intereses, preocupaciones y expectativas de estos grupos de interés y actúen en consecuencia.

El enfoque reputacional de la responsabilidad potencia los compromisos explícitos y verificables con los stakeholders de una empresa y es la auténtica fuente de valor tanto para las compañías, como para sus grupos de interés.

Para responder a estas necesidades se necesita contar con herramientas y recursos de evaluación. Con ese objetivo, Dircom pone a la disposición de sus asociados y de la sociedad en general la Herramienta Dircom2R de evaluación y autodiagnóstico de RSC para facilitar su integración en  la gestión reputacional de las empresas de cualquier tamaño.

El modelo permite obtener una valoración final en la que se detectan áreas  clave para trabajar y se ofrecen una serie de recomendaciones de mejora para optimizar la gestión de la RSC y generar mayor valor reputacional.

 

Partners de Dircom:

Banner